A raíz de la Gran Guerra
la población quedó psicológicamente dañada debido a que la guerra afectó en
todos los ámbitos (político, económico, social), es decir, fue una guerra
total. Las consecuencias de esta guerra produjeron un cambio profundo de las
estructuras sociales y la vida cotidiana de las personas.
Para muchos expertos la
Gran Guerra fue conocida como el gran ruptura de la civilización. Hubo un gran
número de muertos y heridos.
Miles de personas de los
diferentes países afectados por la guerra tuvieron que recibir pensiones de invalidez.
Millones de personas perdieron su vivienda originando migraciones forzadas en
masa.
Este hecho hizo que las
sociedades tradicionales de gran parte de Europa quedaran destruidas. Se
tuvieron que crear campos por la gran cantidad de refugiados. En general, en
toda Europa existieron los problemas de vivienda debido a la destrucción de las
mismas o la interrupción de su construcción durante la guerra.
La sociedad sufrió una
fuerte reducción de la calidad de vida. También hubo un descenso de nacimientos.
Las peores consecuencias las sufrió Europa oriental que, debido al nuevo mapa
acordado en los tratados de paz, es la zona donde sufrió más
una desestructuración completa de sus sociedades.